Tu dosis diaria de publicidad

Sabritas y Doritos Gran Malo Tamarindo: ¿a qué saben? | Consumeritual

Comparte la nota

Mi Sitio Web
We tried Sabritas and Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo, a limited-edition collaboration that turns Gran Malo’s spicy tamarind flavor into a full snack experience. In this Consumeritual review, we compare both versions, explore their fruity, tangy, spicy notes, and explain why they earned 5 UnboxingStars and the Unboxing Brand Certified Experience seal.

Hola, Brandníacos.

Entre tantos artefactos comerciales mundialistas, no habíamos tenido oportunidad de volver a actualizar Consumeritual, nuestro espacio donde probamos —literalmente— la publicidad.

Esta es nuestra sección más sensorial: el lugar donde el empaque, el olor, el sabor, la textura, el polvo en los dedos y la experiencia completa de consumo se convierten en parte del análisis.

Y hoy tenemos el honor de utilizar por primera vez nuestro sello Unboxing Brand Certified Experience, porque estamos ante algo especial. Ya entenderán por qué.

En esta nueva entrega de Consumeritual, revisaremos las Sabritas y Doritos Gran Malo sabor Spicy Tamarindo, una colaboración que une el universo de Gran Malo, la intensidad de Flamin’ Hot y el lenguaje clásico de las botanas mexicanas.

No se muevan de su lugar, porque se van a arrepentir de no leerla.

Acompáñennos a este viaje sensorial para probar todas las capas de este lanzamiento.

Unboxing Brand Certified Experience
Unboxing Brand Certified Experience

Sabritas y Doritos Gran Malo: la historia

Este lanzamiento fue realmente sorpresivo para nosotros.

Últimamente, varios productos y artefactos comerciales han tardado en llegar a nuestra ubicación. Algunas promociones aparecen primero en redes, otras se anuncian en comerciales y otras llegan a tiendas específicas antes de volverse visibles. Pero este no fue el caso.

Las Sabritas y Doritos Gran Malo estaban ahí, como si nada, en Walmart.

No las habíamos visto anunciadas antes en redes sociales ni en comerciales, así que el hallazgo se sintió extraño desde el inicio. Y todavía más extraño cuando vimos el empaque: raro, intenso, casi como si hubiera salido de una dimensión alterna. De eso hablaremos con más calma en PackagingCult, porque el diseño merece su propia lectura.

Pero lo que más nos llamó la atención a simple vista fue el sabor:

Spicy Tamarindo.

Si ya leyeron nuestra nota de Emperador Azteca, recordarán que al final incluimos un pequeño What If Adverts, donde imaginábamos un sabor de tamarindo picante. La idea era sencilla: si una marca quería invocar una energía mexicana, ácida, dulce, picosa y ligeramente oscura, el camino natural no era solo el chile o la fruta roja. Era el tamarindo.

Y parece que PepsiCo nos leyó la mente.

Porque no pasaron ni tres semanas desde esa nota cuando nos encontramos con este sabor en anaquel.

Pero la curiosidad no terminó ahí. El empaque parecía decirnos algo más:

“Esto no es un Flamin’ Hot normal. Esto es algo más especial.”

Entonces surgieron las preguntas:

¿Por qué llamarlo Gran Malo?
¿Por qué hacer un empaque tan particular para un sabor diferente?
¿Por qué el tamarindo picante recibió este tratamiento casi de personaje?

Tranquilos. Vamos a ir respondiendo cada una de esas preguntas.

Antes de continuar, les recomiendo apretar play a la canción de abajo, porque va muy acorde al tema. Así es, no solo tenemos paladar de cata, sino también excelente gusto musical.

¿Qué es Gran Malo?

Aunque el nombre suene muy mexicano —e incluso podría parecer una nueva línea de producto de Sabritas, cosa que francamente nos hubiera encantado—, Gran Malo es en realidad una marca mexicana de bebidas construida alrededor de una idea muy clara: el tamarindo enchilado como experiencia.

Dulce, ácido, picoso. Es decir: profundamente mexicano.

Su producto más reconocible es Gran Malo Spicy Tamarindo, una bebida que toma el sabor del tamarindo con chile y lo convierte en una experiencia adulta, social y ritual.

Por cierto, decir rápidamente que Gran Malo también ha hecho su colaboración con Flamin’ Hot. ¿A que sabe? Quien sabe. Quizá podríamos hablar sobre eso.

Gran Malo Flamin Hot | Cortesía Bodega Aurrera

Ahora, Sabritas y Doritos toman ese lenguaje, lo combinan con la intensidad de Flamin’ Hot y lo traducen al mundo de las botanas. El resultado es, en términos simples, una botana sabor tamarindo picante.

Pero lo interesante no es solo el sabor.

Lo interesante es la traducción.

Cuando ese universo llega a Sabritas y Doritos, el producto no se siente como una variante más de Flamin’ Hot. Se siente como una transformación: Gran Malo deja de ser bebida y se convierte en botana.

¿Qué son las Sabritas y Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo?

Como decíamos, las Sabritas y Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo son una traducción botanil —gg— del mundo de Gran Malo.

A grandes rasgos, saben a tamarindo combinado con Flamin’ Hot. Y tristemente son una edición especial, aunque ya veremos por qué eso duele un poco más de lo normal.

Sabritas Doritos Gran Malo | Consumeritual

En el caso de Doritos, el sabor llega al formato de totopos de maíz: ya saben, los clásicos triángulos crujientes de Doritos, pero esta vez cubiertos con un sazonador de tamarindo picante.

En el caso de Sabritas, la experiencia se traslada a la papa: una base más delgada, salada y grasosa, donde el sabor se comporta de manera ligeramente distinta.

Ambas versiones parten de la misma promesa: llevar el sabor del tamarindo picante al universo de las botanas comerciales mexicanas.

Y aunque podrían parecer simplemente “otro Flamin’ Hot”, en realidad funcionan como algo más específico: una traducción del sabor Gran Malo Spicy Tamarindo al lenguaje de Sabritas y Doritos.

Porque no confundamos estos sabores con los clásicos Flamin’ Hot, que suelen tener notas fuertes de picante, pero también un fondo ácido más cercano al limón. Esta edición es otra cosa.

No desesperen. Vamos paso a paso.

Sabritas y Doritos Gran Malo: la experiencia de la apertura

Esto es lo que más nos gusta de Consumeritual: tomarnos el tiempo para observar y sentir cada detalle como debe ser.

Es internet premium.

Abrir una bolsa de Sabritas o Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo no se siente como abrir una bolsa de frituras cualquiera. Si bien el empaque ya comunica que estamos frente a una edición limitada —y de hecho las bolsas vienen en presentaciones más grandes de lo habitual, 95 g y 70 g respectivamente—, lo verdaderamente extraño aparece en el momento de la apertura.

La bolsa se rompe, el aire sale y el picante se siente más potente.

Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo (Open) | Consumeritual

Si probaron los Doritos Ruleta del Diablo, sabrán de lo que hablamos: esa primera advertencia aromática que aparece antes de la mordida, como si el producto quisiera avisar que estamos frente a una edición picante. En aquella edición, Doritos jugaba con totopos extrapicantes y extraácidos; aquí la sensación inicial también apunta hacia lo intenso, pero rápidamente empieza a cambiar de dirección.

Porque después del primer golpe picante, aparecen notas más frutales.

Y eso es raro.

No tenemos tantos sabores comerciales de botanas que se atrevan a combinar el picante con un perfil verdaderamente frutal. Normalmente el picor se acompaña de limón, queso, chile, fuego, especias o acidez genérica. Pero aquí la apertura empieza a insinuar otra cosa: algo más dulce, más ácido, más cercano al tamarindo enchilado que a un Flamin’ Hot tradicional.

Antes de probarlas, la bolsa ya está construyendo la misma pregunta que nos hicimos en la reseña de Emperador Azteca:

¿Esto es una botana picante o un dulce mexicano convertido en fritura?

Sin embargo, aquí la respuesta es evidente rápidamente. La verdadera pregunta es: ¿por qué Sabritas colaboraría específicamente con una marca de bebidas llamada Gran Malo?

Preguntas que no los dejarán dormir esta noche.

¿A qué saben las Sabritas y Doritos Gran Malo?

Es una respuesta compleja, porque aunque el sabor base sea el mismo, no saben exactamente a lo mismo.

Desde que llegaron a nuestra casa decidimos que primero abriríamos los Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo, así que vamos a dividir esta parte de la reseña en dos experiencias distintas: primero Doritos, después Sabritas.

Y esto es importante, porque aunque ambas botanas comparten la misma promesa —tamarindo picante con intensidad Flamin’ Hot—, la base cambia por completo la forma en que el sabor se comporta.

No es lo mismo llevar ese sazonador a un totopo de maíz que llevarlo a una papa frita.

En teoría, estamos frente al mismo universo.

En la boca, estamos frente a dos lecturas diferentes.

Ahora, ustedes sabrán que en Consumeritual somos expertos en cata de snacks, así que pueden confiar en nosotros: vamos a leer cada capa de sabor.

Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo: ¿a qué saben?

Tenemos muchas cosas que decirles sobre los Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo, así que no sabemos exactamente por dónde empezar.

Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo | Consumeritual

Primero: la primera mordida fue como viajar en el tiempo.

Lo primero que recordamos fueron aquellas Sabritas Aci Thai y Ali Chili de 2016. ¿Las recuerdan? Fueron parte de la campaña Intercambio de Sabor, donde Sabritas puso a competir sabores clásicos contra sabores nuevos, y los consumidores podían votar por su favorito.

Sabritas Intercambio de Sabor | Consumeritual

Por cierto: ¿no habíamos votado para que se quedara un sabor?

Confiamos en ti, Sabritas.

Pero en fin. Aquellas Sabritas tenían ese perfil ligeramente agridulce y picante, parecido a ciertas papas tipo Miguelito de Naturasol: un sabor entre dulce, chile, acidez y antojo raro. Sin embargo, estos Doritos Gran Malo se sienten diferentes. Son más frutales.

Y mientras los saboreábamos, el viaje en el tiempo cambió de año.

De pronto, nos fuimos directamente a 2003.

No tenemos pruebas, pero tampoco dudas de que sabían exactamente como los Doritos Iú.

Aunque los Doritos Iú eran sabor mango, la conexión sensorial es demasiado fuerte. Aquella edición tenía un perfil frutal muy marcado, extraño para una botana de maíz, y estaba acompañada por una campaña con Natalia Lafourcade. ¿La recuerdan?

Pero aquí pasa algo interesante: los Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo se sienten como si alguien hubiera tomado aquella idea de Doritos Iú y la hubiera corregido con picante.

Porque claro: en esa época, el universo Flamin’ Hot todavía no tenía el peso cultural que tiene hoy en México.

Los Doritos Iú sabían a mango. Eran una botana casi totalmente frutal. En cambio, estos Doritos Gran Malo toman esa memoria frutal, la oscurecen con tamarindo y le agregan el golpe picoso que le hacía falta.

Por eso no se sienten solamente como “Doritos sabor tamarindo”. Se sienten como una versión más madura, más intensa y más completa de una línea frutal que Doritos ya había explorado en los 2000, pero que ahora regresa con otra tecnología de sabor. Cosas que nos hacen decir Hmmmmm.

Por cierto, tuvimos que ir a escuchar “Mango” de Natalia Lafourcade y otras canciones de esa época.

Y todavía nos gusta.

Pssst, ¿quieres venir a ver imagenes exclusivas de la campaña de Doritos iú? Haz click aquí.

Oportunidad perdida para hacer el reboot del comercial.

Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo: las notas

La primera nota que aparece en los Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo definitivamente es frutal.

Es uno de esos sabores que, desde la primera mordida, se sienten extrañamente familiares. Sabes que se parece muchísimo a algo que ya probaste antes, pero al principio no puedes definirlo con claridad.

No es un frutal fresco en el sentido naturalista, sino un frutal muy mexicano: frutas enchiladas, mango con chile, tamarindo, chamoy, dulce ácido y polvo rojo.

Conforme el sabor se va asimilando, esa nota frutal empieza a mezclarse con el picante. Y aquí viene algo importante: el picante no llega de golpe, pero sí va subiendo de intensidad mientras lo pruebas.

Sí, se sienten muy picantes.

Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo (Show) | Consumeritual

Diríamos que el nivel de picor se acerca a experiencias como Doritos Ruleta del Diablo o, en el universo Barcel, algo equivalente a los Takis azules. Pero la diferencia es que aquí el sabor se equilibra muy bien. El picante no destruye la nota frutal; la empuja.

Como decíamos antes, se sienten como si hubieran tomado aquellos Doritos de mango y les hubieran arreglado el picante. Los Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo no llegan a cansar como sí lo han hecho otros productos que hemos visto en Consumeritual.

Las notas principales serían:

Salida: frutal, ácida, dulce, tamarindosa.
Centro: chile, chamoy, Flamin’ Hot, sazonador rojo.
Fondo: maíz tostado, sal, grasa, picor persistente.

El resultado son unos Doritos que se sienten familiares, pero al mismo tiempo sacados de una realidad alterna.

Y lo más peligroso es que funcionan bastante bien.

De hecho, pueden ser adictivos.

Sabritas Gran Malo Spicy Tamarindo: ¿a qué saben?

Parecidas a sus hermanas, las Sabritas Gran Malo Spicy Tamarindo conservan el mismo universo de sabor que los Doritos, pero aquí sí encontramos diferencias clave.

La primera, como es lógico, está en la textura. Pero la textura —y probablemente también la base del producto— cambia la forma en que el sabor se percibe.

Habíamos mencionado las Sabritas Aci Thai y Ali Chili de 2016, y por momentos estas Sabritas Gran Malo pueden recordar a esa familia de sabores agridulces y picosos. Pero estamos ante algo diferente. Y, honestamente, ante algo mejor.

Sabritas Gran Malo Spicy Tamarindo | Consumeritual

Aquí el sabor sí llega a sentirse completamente frutal, y no solo como un intento de chamoy. Estas papas sí llegan a saber a tamarindo.

La diferencia principal con los Doritos Gran Malo es que estas no pican de forma tan excesiva. No estamos seguros si se debe al tipo de fritura, a la forma en que la papa recibe el sazonador o a cómo se distribuye el picante sobre la superficie, pero el resultado se siente más equilibrado.

El sabor se conserva muy bien.

Si nos dieran a elegir, honestamente no podríamos decantarnos por unas.

Los Doritos Gran Malo son más experienciales: más raros, más intensos, más cercanos a una realidad alterna.

Las Sabritas Gran Malo son más disfrutables: más fáciles de comer, más redondas y quizá más peligrosas como botana de antojo.

Sabritas Gran Malo Spicy Tamarindo: las notas

En las Sabritas Gran Malo Spicy Tamarindo, la primera nota también es frutal, pero aparece de una forma distinta.

Mientras en los Doritos el sabor llega con más intensidad y rareza, aquí el tamarindo se siente más integrado a la papa. La base es delgada, grasosa y salada, lo que hace que el sazonador no se perciba tan agresivo, sino más redondo.

La salida sigue siendo dulce, ácida y tamarindosa, pero menos explosiva. Diríamos que aquí el sabor se siente más agridulce.

Sabritas Gran Malo Spicy Tamarindo (Show) | Consumeritual

Después aparece el picante, aunque no sube con la misma fuerza que en los Doritos. Aquí el chile acompaña más de lo que domina. Se siente el universo Flamin’ Hot, pero no aplasta el perfil frutal.

Y eso ayuda mucho.

Porque en esta versión el sabor se disfruta con más facilidad. La papa permite que el tamarindo picante se sienta más botanero, más directo y más cercano al antojo clásico de una bolsa de Sabritas.

Las notas principales serían:

Salida: tamarindo, dulce ácido, fruta enchilada.
Centro: chile, chamoy ligero, Flamin’ Hot más controlado.
Fondo: papa frita, sal, grasa, picor moderado y persistente.

El resultado es una versión más amable, más comible y quizá más peligrosa para seguir agarrando una tras otra.

Los Doritos Gran Malo se sienten como la experiencia.

Las Sabritas Gran Malo se sienten como el antojo.

Es la versión para las personas a las que casi no les gusta el picante, pero sí quieren entrar al ritual del tamarindo enchilado.

El verdadero “a que no puedes comer solo una”.

Sabritas y Doritos Gran Malo: reflexiones Consumeritual

¿Por qué Sabritas retira las cosas que más nos gustan, pero deja las Sabritas Crema y Especias?

No es hate. Bueno, quizá un poco.

Pero es una pregunta real.

Si revisamos la historia de Sabritas, hay una línea muy clara de productos que aparecieron, hicieron algo raro, dejaron huella y luego desaparecieron: Francesitas, Cheetos Pukas, Cheetos Toings sabor Pizza, Ruffles Intense, Cheetos Hamburguesa, Ruffles Burger King y seguramente muchos más.

Las fechas exactas pueden variar según la memoria del empaque, el comercial o el archivo consultado, pero la sensación es la misma: Sabritas ha tenido productos muy buenos, muy extraños y muy disruptivos que por alguna razón quedaron a un lado.

Y si nos ponemos a revisar empaques, comerciales y campañas dentro de Commercial Artifacts, el museo por excelencia impulsado por Unboxing Brand, probablemente vamos a encontrar todavía más ejemplos de sabores que merecían quedarse.

Porque esos son los sabores que importan.

Los sabores que rompen el anaquel.

Los sabores que hacen que alguien se detenga, voltee, compre, pruebe, recuerde y años después pregunte: “¿te acuerdas de esas?”

Eso es lo que hacen las Sabritas y Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo.

No son un sabor seguro. No son una variante aburrida. No son otra bolsa roja más intentando vivir del picante. Son una edición que toma un riesgo real: llevar el tamarindo picante, el sabor frutal, ácido, dulce y picoso del antojo mexicano, al centro de una botana comercial.

Y funciona.

Por eso duele que sean edición especial.

Porque estos son los sabores que deberían quedarse. Los que crean disrupción en un mercado que muchas veces prefiere lo aburrido, lo correcto y lo “seguro”.

Pero eso no es lo que queremos.

Lo que queremos es innovación.

Queremos más sabores que parezcan salidos de una dimensión alterna. Más empaques raros. Más colaboraciones extrañas. Más productos que nos hagan escribir 2,000 palabras sobre una bolsa de papas porque, honestamente, hay algo que decir.

En fin.

Si pueden, compren este sabor mientras dure, porque Sabritas ya nos avisó que es edición especial.

Y ya sabemos lo que eso significa.

Sabritas y Doritos Gran Malo: conclusiones

Después de probar ambas versiones, podemos decirlo con tranquilidad: Sabritas y Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo son una de las ediciones especiales más interesantes que hemos probado recientemente en Consumeritual.

Y no podemos evitar decirlo: ya habíamos aconsejado en nuestra nota de Emperador Azteca que alguien usara el sabor tamarindo con picante.

Y miren qué bien salió.

No solo porque saben bien, sino porque hacen algo que muchas botanas de edición limitada no logran hacer: construir una experiencia completa.

La colaboración es extraña, sí. De hecho, nos hubiera encantado que Sabritas hubiera creado directamente una línea llamada Gran Malo, con sabores aplicados a sus demás productos. Podría ser solo tamarindo, o todavía mejor: otras frutas enchiladas.

Pero incluso con esa rareza, nuestra percepción es muy buena. Sobre todo porque hay una sensación muy clara de descubrimiento.

Los Doritos Gran Malo son la versión más experiencial: intensos, raros, frutales, picosos y con una vibra de realidad alterna que recuerda a los sabores experimentales de los 2000, pero corregidos con el lenguaje actual de Flamin’ Hot.

Las Sabritas Gran Malo son la versión más disfrutable: más equilibradas, más agridulces, menos agresivas y más fáciles de comer sin detenerse.

Si tuviéramos que elegir, sería difícil.

Los Doritos son la experiencia.
Las Sabritas son el antojo.

Pero cuidado: ambos pueden ser adictivos.

Por eso, y por primera vez en la mejor página relacionada a publicidad, cultura de consumo y artefactos comerciales, Unboxing Brand ha decidido otorgarles 5 UnboxingStars y nuestro sello Unboxing Brand Certified Experience.

Porque no estamos ante una botana cualquiera, sino ante una experiencia comercial completa: desde la apertura hasta la prueba, el recuerdo y esa pequeña tristeza de saber que se trata de una edición especial.

Nuestro veredicto es claro:

Si las ven, cómprenlas.

No porque sean perfectas, sino porque son exactamente el tipo de producto que hace que el anaquel vuelva a sentirse vivo.

Sabritas y Doritos Gran Malo Spicy Tamarindo no solo saben a tamarindo picante.

Saben a lo que falta en las tiendas:

sabores.

¿Que les pareció esta entrega de Consumeritual? ¿Que les parecieron las nuevas Sabritas y Doritos? Envienos sus comentarios a nuestras redes sociales@UnboxingBrand, estaremos felices de leerlos.

Nos vemos en una próxima entrega de Consumeritual, aquí en Unboxing Brand.