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¿Y si Danonino lanzara figuras de sus distintas épocas? | What If Adverts?

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What If Adverts? responde a la última promoción de Danonino con una idea alternativa: una colección de figuras inspiradas en las distintas épocas de Dino y en la memoria visual temprana de la marca.
Danonino Epocas (Promotion) [Concept by What If Adverts.]

Hola Brandniáticos.

Hoy en What If Adverts?, nuestra sección de Unboxing Brand, queremos responder a Danonino, ya que la última promoción que lanzó se sintió sin peso, muy recargada en el tema del futbol, cuando creemos que todavía existe un terreno de aprovechamiento mucho más interesante que la marca no ha explorado del todo.

En una nota previa de Commercial Artifacts ya habíamos señalado que, de acuerdo con McCann, el futbol parece estar perdiendo fuerza como eje automático de conexión. A partir de eso, quisimos imaginar una promoción alternativa: una que, en lugar de apoyarse en una tendencia cada vez más gastada, mirara hacia un territorio mucho más natural para Danonino, su propia historia visual.

Como habrán leído en nuestra nota anterior, Danonino lanzó recientemente una promoción que consistía en lo siguiente: un pack de Danonino que incluía una figura de Dino futbolista, muy parecida a la promoción de 2018, junto con un vasito intervenido con una serie de adornos. Sin embargo, desde una perspectiva curatorial, la propuesta nos pareció limitada y con varias posibilidades apenas insinuadas.

Danonino Futbolero cortesía de Commercial Artifacts Museum.

Por eso, el equipo de Unboxing Brand se puso a trabajar con toda intensidad para revisar materiales y artefactos dentro de Commercial Artifacts, nuestro museo de publicidad y artefactos comerciales, con la intención de entender mejor la historia visual de Danonino a través de distintas épocas.

Precisamente, mientras trabajábamos en esta idea, nos acordamos de una historia que nos pasó hace unos ocho años. En ese momento apenas estábamos empezando a recolectar material, y un día nos encontramos con un spot de Danonino de los años 80 en el que aparecían una niña y un payaso. Lo curioso es que ese video explotó en cuestión de días, porque muchas personas comenzaron a decir que les daba miedo. Esa, en realidad, es una historia que más adelante nos gustaría retomar en Brandnomalies.

Pero junto con ese recuerdo volvió otro igual de importante. En aquel tiempo, nuestra colega Sally, del blog Productos, juguetes, publicidad retro y más, nos preguntó por unos rompecabezas que ya teníamos dentro de lo que empezaba a convertirse en nuestro museo. Hoy, al volver sobre ese material, recordamos algo que en su momento quizá no habíamos dimensionado del todo: esas piezas también forman parte de la historia de Danonino.

Como suponen, estas piezas son rarísimas. Rompecabezas de Danonino. Circa 1986.

Y justo ahí empezó a tomar más fuerza esta propuesta. Porque antes de que Dino se consolidara como lo conocemos hoy, ya existía un universo visual hecho de objetos, formas, personajes y pequeños artefactos promocionales que ayudaban a construir la identidad temprana de la marca. Volver a esos materiales no solo nos ayudó a entender mejor su evolución, sino también a imaginar una promoción distinta: una que no dependiera de una tendencia externa, sino de la propia memoria visual de Danonino.

El resultado fue una serie de intentos, exploraciones y ajustes que finalmente nos llevaron a imaginar una promoción alternativa: una respuesta conceptual a la promoción actual de Danonino, pero construida desde algo que la marca, a nuestro parecer, aún no ha aprovechado del todo: su propia evolución histórica.

Danonino Sorpresa: Épocas

Así que nosotros hemos decidido nombrar a esta promoción, dentro de este ejercicio especulativo, Danonino Sorpresa: Épocas. Con este nombre quisimos recuperar no solo el espíritu lúdico y coleccionable que durante años ha acompañado a la marca, sino también la idea de sorpresa como una pequeña promesa publicitaria: la emoción de no saber exactamente qué versión de Dino podría tocarte.

Vasito Danonino Epocas + Canguro [Concept by What If Adverts]

Bajo esa lógica, Danonino Sorpresa: Épocas se presentaría como una colección capaz de conectar con diferentes generaciones: quienes recuerdan versiones anteriores de Dino, quienes crecieron con algunas de sus transformaciones y quienes hoy podrían descubrir, por primera vez, que la mascota y la identidad visual de la marca no siempre fueron iguales.

Esa es precisamente la fuerza que vimos en esta idea: convertir la evolución visual de Danonino en una experiencia promocional, nostálgica y coleccionable al mismo tiempo, reforzada además por un componente de juego paralelo a través de las expediciones rompecabezas.

La promoción

La idea es simple: en los vasitos de Danonino Sorpresa incluimos una de las ocho figuras de la colección, cada una inspirada en una etapa distinta de la historia visual de Danonino. En conjunto, estas piezas no solo funcionarían como objetos sorpresa, sino como una pequeña narrativa material de la marca, capaz de contar su evolución a través del diseño de sus personajes, sus sensibilidades publicitarias y sus cambios de estilo a lo largo del tiempo.

De este modo, la promoción no dependería únicamente del efecto inmediato de “qué figura me tocó”, sino también del deseo de completar una línea con sentido histórico y visual. Cada figura representaría una época, pero también una forma distinta de entender a Dino y de presentarlo frente al público infantil. Eso convertiría a la colección en algo más interesante que una simple serie de juguetes: la volvería una experiencia de memoria comercial empaquetada dentro de un producto cotidiano.

Incluso, imaginamos que el precio podría rondar los 50 pesos mexicanos, siempre y cuando las figuras mantuvieran una calidad aceptable. Bajo esa lógica, la promoción seguiría siendo accesible, pero al mismo tiempo ofrecería un incentivo suficiente para justificar su valor como objeto sorpresa y coleccionable.

Más que una promoción apoyada en un tema externo, imaginamos una promoción construida desde la propia memoria de Danonino.

La gracia de una promoción así estaría también en su capacidad de convertir algo cotidiano en una pequeña experiencia de descubrimiento. Abrir un vasito de Danonino no solo implicaría encontrar una figura, sino encontrarse con una etapa distinta de la marca, con un diseño diferente de Dino o con un fragmento menos recordado de su memoria visual. Esa capa extra de lectura es la que, a nuestro juicio, le daría mayor espesor a la colección.

Las figuras

Las figuras medirían aproximadamente 5 cm de alto y estarían fabricadas en PVC rígido, un material que permitiría mantener una apariencia accesible, resistente y suficientemente atractiva para una promoción de consumo masivo. La idea no sería convertirlas en piezas de lujo, sino en figuras pequeñas con una calidad aceptable, buenos volúmenes y ligeros detalles de pintura que les dieran identidad sin salir del terreno promocional.

Danonino Sorpresa: Epocas (Colección completa) [Concept by What If Adverts]

En total, la colección estaría compuesta por 8 figuras. Las primeras cuatro recorrerían la evolución de Dino desde la consolidación del personaje a principios de los 90s hasta la actualidad, mostrando distintas interpretaciones de su diseño y de la manera en que Danonino ha construido visualmente a su mascota con el paso del tiempo.

Las otras cuatro figuras mirarían todavía más atrás, hacia la etapa de introducción del producto. Y ahí también aparece una parte especialmente atractiva de esta idea: imaginar qué clase de objetos y formas veríamos, qué tipografías distintas regresarían y qué personajes infantilizados podrían volver a entrar en escena.

Danonino Sorpresa: Epocas (Front) [Concept by What If Adverts]

Esa parte de la colección permitiría ampliar el recorrido histórico y darle mayor publicidad a la promoción, haciendo que no se tratara solo de ver cómo cambió Dino, sino también de recuperar fragmentos de un periodo anterior en el que Danonino todavía estaba construyendo su lenguaje visual.

Bajo esa lógica, las figuras no solo funcionarían como piezas sorpresa, sino como una selección curatorial en miniatura: pequeñas cápsulas materiales capaces de resumir distintas etapas, sensibilidades y decisiones visuales dentro de la historia comercial de Danonino.

Dino 20’s

Inspirado en la etapa actual de la marca, el Dino de los 20’s representa una versión mucho más infantilizada, amable y redondeada del personaje que en sus décadas anteriores. Su diseño responde a una sensibilidad visual contemporánea, donde las mascotas tienden a verse más suaves, accesibles, simpáticas y emocionalmente cercanas para el público infantil.

A diferencia de versiones previas, que podían sentirse un poco más toscas, más noventeras o más ligadas a una lógica de personaje promocional clásico, aquí Dino aparece con una construcción visual mucho más limpia y pulida. Sus rasgos son más dulces, sus ojos son más grandes y expresivos, su rostro transmite más ternura que travesura, y todo su diseño parece pensado para conectar rápidamente con una audiencia infantil acostumbrada a personajes más brillantes, amigables y adorables.

Dentro de esta etapa, también se nota una marca más interesada en lo temático y lo estacional. Por eso, esta versión puede llevar elementos como ropa veraniega, colores vivos o accesorios llamativos, sin perder la identidad básica del personaje. Ya no se trata solamente de Dino como mascota, sino de Dino como una figura flexible, capaz de adaptarse a campañas, estaciones y pequeños universos promocionales.

En ese sentido, el Dino de los 20’s no solo refleja la evolución del personaje, sino también la manera en que Danonino ha actualizado su lenguaje visual: una marca más brillante, más amable, más infantilizada y más consciente de que hoy las mascotas deben funcionar casi como pequeños compañeros emocionales dentro del empaque, la publicidad y la experiencia del producto.

Danonino Dino 20’s (Concept by What If Adverts)

Dino 10’s

Inspirado en la etapa de los 2010s, este Dino representa un punto intermedio muy interesante dentro de la evolución visual del personaje. Aquí ya no estamos frente al Dino más clásico o más simple de décadas anteriores, pero tampoco ante la versión completamente suavizada e infantilizada de la etapa actual. El Dino de los 10’s se siente más expresivo, más dinámico y más cercano a la lógica de una mascota digital pensada para moverse bien en comerciales, empaques y pantallas.

En esta etapa, la marca parece apostar por un personaje más pulido y más energético. Dino conserva su identidad básica, pero su diseño gana más gesto, más actitud y una construcción visual más elástica. Sus ojos se vuelven más enfáticos, su cabello azul adquiere mayor protagonismo como rasgo distintivo, y su rostro empieza a trabajar más la simpatía inmediata desde una lógica claramente contemporánea.

A diferencia del Dino de los 20’s, que ya está más cargado hacia la ternura, la suavidad y la sobreinfantilización, el Dino de los 10’s todavía mantiene algo de picardía promocional. Se siente como una mascota más activa, más “animada”, incluso un poco más traviesa o cómplice, pero ya dentro de un acabado visual mucho más brillante y controlado que en los 90s o 00s.

También es una versión que parece muy pensada para acompañar el producto de manera más directa. No solo es personaje: también funciona como rostro comercial de la marca, casi como un pequeño anfitrión visual. Por eso, dentro de una colección como Danonino Sorpresa: Épocas, el Dino de los 10’s ayudaría a mostrar el momento en que la mascota entra de lleno en una fase más digital, más publicitaria y más enfocada en una simpatía inmediata.

Danonino Dino 10’s (Concept by What If Adverts)

Dino 10’s

Inspirado en la etapa de los 2000s, este Dino representa una versión de transición entre el personaje más noventero y la mascota más pulida que aparecería después. En estos años, Dino todavía conserva bastante de su estructura clásica: cuerpo verde, panza amarilla, gorra azul y una presencia muy claramente ligada al universo promocional infantil de finales de los 90. Pero al mismo tiempo, ya empieza a sentirse una intención de volverlo más limpio, más reconocible y más adaptable a una marca que buscaba verse más sólida y consistente.

A diferencia del Dino de los 90’s, que se siente más suelto, más caricaturesco y más cercano a una lógica de mascota animada con energía muy noventera, el Dino de los 00’s comienza a ordenarse visualmente. Sus rasgos se perciben más controlados, su expresión se vuelve más amable y menos alocada, y el personaje empieza a funcionar mejor como emblema estable del producto. Ya no es solo una criatura simpática: empieza a convertirse en una cara fija de marca.

También es una etapa en la que Dino todavía mantiene algo de ese encanto promocional sencillo y directo. No está tan cargado de detalle emocional o de dulzura extrema como en los 10’s y 20’s, pero tampoco se siente tan rudimentario como en sus primeras apariciones. Está en un punto medio: suficientemente amigable para conectar con niños, suficientemente claro para imprimirse bien en empaques y suficientemente reconocible para consolidarse dentro de la memoria visual de Danonino. Decidimos colocar una Dinopaleta como objeto representativo de esa epoca.

Dentro de una colección como Danonino Sorpresa: Épocas, el Dino de los 00’s ayudaría a mostrar justamente ese momento de consolidación: cuando el personaje deja atrás parte de su energía más noventera y empieza a entrar en una fase más estable, más comercial y más claramente asociada a la identidad central de la marca.

Danonino Dino 00’s (Concept by What If Adverts)

Dino 90’s

Inspirado en la etapa de los 90s, este Dino representa una versión mucho más simple, directa y todavía en consolidación dentro del universo visual de Danonino. Aquí el personaje no se siente tan refinado ni tan cargado de expresión como en décadas posteriores; más bien aparece como una mascota en formación, todavía muy cercana a la lógica gráfica del empaque y de la publicidad infantil de la época.

En estos años, Dino conserva una construcción más básica: cuerpo verde, panza amarilla, formas redondeadas y una presencia visual más plana o sintética, pensada ante todo para ser reconocible de inmediato. No hay todavía la sofisticación gestual de los 10’s ni la dulzura sobreinfantilizada de los 20’s. El Dino de los 90’s se siente más funcional, más noventero y más ligado a una etapa en la que muchas mascotas de alimentos infantiles todavía operaban como signos rápidos de identificación antes que como personajes profundamente desarrollados.

También es una versión que vive muy pegada al producto. En lugar de dominar toda la comunicación por sí sola, parece acompañar al empaque, integrarse a él y ayudar a fijar una identidad visual básica para el consumidor. Eso lo vuelve especialmente interesante dentro de una colección como Danonino Sorpresa: Épocas, porque muestra el momento en que Dino todavía no era del todo el personaje expansivo que conoceríamos después, sino una figura más contenida, más elemental y más cercana al diseño promocional clásico de los años 90.

Justamente por eso, el Dino de los 90’s tendría valor dentro de esta propuesta: no solo por nostalgia, sino porque deja ver una etapa en la que la marca todavía estaba definiendo cómo quería verse, cómo quería hablarle a la infancia y qué clase de mascota quería construir para acompañar su producto.

Danonino Dino 90’s (Concept by What If Adverts)

Danonino 80’s

Inspirada en la etapa más temprana del producto, la parte 80’s de esta colección no gira todavía alrededor de Dino como lo conoceríamos después, sino alrededor de un universo mucho más abierto, extraño y experimental, donde la marca parecía explorar distintas formas de hablarle a la infancia. Aquí Danonino no se apoyaba en una sola mascota central claramente consolidada, sino en una mezcla de personajes, objetos y presencias visuales que hoy resultan especialmente reveladoras para entender su primera identidad.

Danonino 80’s (Concept by What If Adverts)

En esa etapa aparecen figuras que se sienten más cercanas al imaginario infantil de finales de los 80: un canguro amable, un pulpo caricaturesco, un personaje humano de rasgos exagerados y, sobre todo, un payaso que hoy destaca por su rareza y por la reacción que provoca visto desde el presente. No son personajes construidos todavía bajo la lógica limpia, estable y fácilmente repetible que tendría Dino años después. Más bien parecen fragmentos de una marca que todavía estaba buscando su tono, su iconografía y su manera de presentarse ante el público.

Danonino 80’s (Concept by What If Adverts)

Eso vuelve a los 80’s especialmente valiosos dentro de Danonino Sorpresa: Épocas. Mientras las décadas posteriores muestran la evolución de una mascota ya reconocible, esta etapa deja ver algo más profundo: el momento en que la marca todavía ensayaba con objetos, formas, tipografías distintas y personajes infantilizados para construir su primer imaginario. Es una fase menos uniforme, pero justamente por eso más rica desde una perspectiva curatorial.

Danonino 80’s (Concept by What If Adverts)

Dentro de la colección, la sección 80’s funcionaría como una especie de origen expandido. No hablaría todavía del Danonino ya estabilizado, sino de un periodo en el que la marca era más libre, más extraña y, en cierto sentido, más memorable por sus riesgos visuales. Y ahí está buena parte de su fuerza: no solo introduce nostalgia, también recupera una etapa en la que Danonino todavía no tenía una sola cara, sino varias posibilidades compitiendo por convertirse en memoria.

Danonino 80’s (Concept by What If Adverts)

¿Por qué funciona?

Funciona porque no desplazaría a los adultos que crecieron con Danonino, y al mismo tiempo los niños también querrían coleccionarlas. Ahí es donde esta idea gana fuerza frente a otras promociones más cerradas o demasiado sujetas a una moda pasajera: en lugar de hablarle solo a un momento, podría hablarle a varias generaciones a la vez.

Por un lado, quienes crecieron con Danonino reconocerían en estas figuras una parte de la historia visual de la marca, incluso aunque no recuerden cada etapa con precisión. Ese reconocimiento activa algo importante dentro del terreno publicitario: memoria, familiaridad y continuidad. Por otro lado, para el público infantil, las figuras seguirían funcionando como lo que deben ser dentro de una promoción de este tipo: objetos llamativos, distintos entre sí y con suficiente personalidad como para querer conseguirlos todos.

Además, la colección tendría una ventaja adicional: no dependería de un tema externo para justificar su existencia. Su fuerza vendría de la propia marca. Eso la vuelve más sólida, más coherente y, sobre todo, más duradera como concepto promocional. En vez de colocar a Dino dentro de una tendencia, aquí la promoción parte de algo más natural: que Danonino ya tiene historia, ya tiene cambios visuales y ya tiene suficiente material para convertir su evolución en una experiencia de colección.

También introduce una lógica de descubrimiento más rica. No se trataría solo de “me salió una figura”, sino de entender que cada figura representa una época distinta y, por lo tanto, una pequeña pieza de la identidad de Danonino. Eso hace que la colección tenga más peso simbólico y más posibilidades de permanencia en la memoria del consumidor.

También se siente fresca porque Danone nunca ha hecho algo así, al menos no de esta forma. Y eso le da una ventaja importante: no se percibe como una repetición ni como una variación menor de algo ya conocido, sino como una posibilidad nueva dentro del universo de la marca.

En lugar de volver a apoyarse en una temática externa o en un recurso promocional más predecible, esta propuesta abriría un camino distinto: usar la propia historia visual de Danonino como materia de colección. Eso no solo la haría más original frente a otras promociones recientes, sino que también le daría una identidad más propia y más difícil de confundir con campañas de temporada o con licencias pasajeras.

Ahí también está parte de su frescura: en que no nace de seguir una tendencia, sino de mirar hacia adentro de la marca y encontrar un terreno que, sorprendentemente, todavía no ha sido aprovechado de esta manera.

¿Y por qué funcionaría para Danonino?

Para Danonino, una promoción así también podría traducirse en un impulso comercial más amplio, precisamente porque ampliaría el rango de interés del producto. En lugar de hablarle solo a los niños o solo a los padres desde una lógica funcional, la promoción abriría una zona intermedia donde ambos tendrían razones para querer comprarla.

Por un lado, los niños seguirían viendo el atractivo inmediato de la sorpresa, las figuras y la posibilidad de coleccionarlas. Por otro, muchos adultos podrían sentirse motivados por el componente nostálgico, por el reconocimiento de versiones anteriores de Dino o simplemente por la curiosidad de ver cómo la marca reinterpretó su propia historia. Eso podría generar una promoción con mayor capacidad de arrastre en el punto de venta.

Además, una colección así tendría más posibilidades de provocar recompra. No se trataría solamente de comprar un producto por consumo, sino también por el deseo de conseguir otra figura, completar una época o comparar versiones. Esa lógica de colección suele extender la vida promocional de una campaña y le da una razón más clara para mantenerse presente en la conversación.

En ese sentido, Danonino no solo estaría vendiendo un producto con sorpresa, sino una experiencia de colección con atractivo multigeneracional. Y ahí es donde esta idea podría tener una ventaja comercial importante.

Notas Curatoriales de Unboxing Brand

Vista desde una lógica curatorial, esta promoción también permitiría ordenar material visual disperso dentro de una narrativa simple para el consumidor. En vez de presentar figuras aisladas, convertiría distintas etapas de Danonino en una colección legible, algo que le daría mayor coherencia simbólica y mayor potencial de permanencia en la memoria del público.

Conclusión

Danonino Sorpresa: Épocas nos pareció una mejor respuesta promocional porque no parte de una tendencia externa, sino de algo que la marca ya tiene y que, hasta ahora, no ha aprovechado del todo: su propia historia visual. En vez de insistir en una idea ligera o demasiado apoyada en el futbol, esta propuesta imaginaria busca convertir la evolución de Dino en una colección con más memoria, más identidad y más posibilidades de conexión.

Lo interesante de este ejercicio es que no solo funciona como ocurrencia creativa, sino como una alternativa que habría podido tener sentido real dentro del mercado. Tiene sorpresa, tiene colección, tiene variedad visual y tiene un punto de entrada tanto para niños como para adultos que crecieron con Danonino. En otras palabras, no sería solo una promoción para acompañar el producto, sino una forma de darle mayor espesor simbólico a algo tan cotidiano como un vasito de yogurt.

Al final, eso es justamente lo que buscamos en What If Adverts?: imaginar promociones que no solo se vean bien sobre el papel, sino que también revelen posibilidades que las marcas pudieron haber explorado y no exploraron.

Y en este caso, creemos que Danonino tenía frente a sí una idea más rica, más fresca y más propia de lo que terminó ofreciendo. A veces, las mejores promociones no están afuera, en la tendencia del momento, sino adentro: en la historia visual que la propia marca ya construyó y todavía no ha sabido convertir en objeto de deseo.

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Nos vemos en la proxima.